Los dos necesitan lo mismo aquí
La ficha con CUPS, potencia contratada, tarifa y comercializadora. El aviso de renovación antes de que venza. Los documentos del cliente guardados en su ficha: contratos, facturas anteriores, ofertas.
Los dos venden energía. Pero no tienen el mismo problema, con lo cual no necesitan la misma herramienta.
La diferencia está en si tienes gente por debajo. Una comercializadora vende a través de una red de colaboradores y su problema es liquidar: cuadrar lo que le paga la compañía con lo que le debe a cada agente. Un asesor energético independiente lleva su propia cartera y su problema es no perder clientes: que no se le pase una renovación y tener a mano los datos de cada suministro.
Suena parecido y no lo es. Te lo cuento porque es la conversación que tengo casi todas las semanas con gente del sector, y elegir mal aquí se paga.
Las tres primeras filas son iguales para los dos. A partir de la cuarta se separan.
La ficha con CUPS, potencia contratada, tarifa y comercializadora. El aviso de renovación antes de que venza. Los documentos del cliente guardados en su ficha: contratos, facturas anteriores, ofertas.
La comercializadora necesita liquidar a terceros: colaboradores, tramos, permisos, certificaciones y retros. El asesor no tiene nada de eso, porque no hay nadie por debajo a quien pagar.
Cuando tienes agentes vendiendo por ti, el trabajo pesado no es dar de alta clientes. Es el cierre de mes.
Llega el fichero de certificaciones de la compañía, que no trae el nombre del cliente sino el CUPS, y hay que cruzarlo con lo que ha vendido cada colaborador. Encima cada uno tiene su pacto —una tarifa de 1 a 10 contratos, otra de 10 a 15, otra a partir de 20, y distinta para luz, gas o mantenimiento—. Y por si fuera poco, las retrocesiones: contratos que ya diste por cobrados, se dan de baja y revierten la comisión en negativo, descuadrando un mes que ya habías cerrado.
Con lo cual lo que le pides a la herramienta es: que importe el fichero y cruce por CUPS, que lleve los estados de cada contrato con su importe, que saque el panel por colaborador y periodo, y que cada agente vea el estado de sus contratos sin ver las comisiones. Esa última es de permisos y me la piden en casi todas las reuniones.
Si esto es lo tuyo, la página que te interesa es el CRM para comercializadoras de energía, y tienes el detalle en cómo escalar sin perder el control de los agentes.
Aquí no hay red que liquidar, y eso simplifica muchísimo. Lo que duele es otra cosa: la renovación que se te pasa. Porque si no la ves tú, te la levanta la comercializadora, y ahí pierdes un cliente que ya tenías y que te costó traer.
Lo segundo que duele son los documentos. Que si Dropbox, que si OneDrive, que si una carpeta en el ordenador. Y cuando el cliente llama preguntando por su contrato del año pasado, quince minutos buscando.
Con lo cual tu herramienta tiene que hacer tres cosas bien y ninguna más: guardar la ficha completa del suministro, avisarte antes de que venza cada contrato y tener los documentos donde toca. Lo demás es peso que no vas a usar. Esa es la página del asesor energético independiente.
Mi consejo si dudas: si ahora mismo no tienes a nadie cobrando comisiones de ti, no compres la versión de comercializadora. Vas a pagar por configurar una complejidad que no necesitas y es de las cosas que hacen que la gente abandone el CRM a los dos meses.
Tres preguntas. Si respondes que sí a alguna, eres comercializadora a efectos de herramienta.
Si hay colaboradores, agentes o un call center cobrando por lo que venden, necesitas la parte de liquidación.
Si cada mes te llega un Excel de la compañía que hay que cuadrar, necesitas importarlo y cruzarlo por CUPS.
Si mueves clientes entre comercializadoras según lo que convenga, necesitas que el histórico siga contigo al cambiarlos.
Pasa mucho: alguien empieza solo, le va bien, mete a dos personas y de repente tiene una red pequeña. La transición se puede hacer con la misma herramienta, pero conviene saber qué es lo que se rompe primero, porque no es lo que la gente espera.
No se rompe la gestión de clientes: esa escala sola. Se rompe el cuadre de comisiones, en cuanto hay dos o tres personas con pactos distintos.
Y aquí el límite honesto: TREBEDE importa con fiabilidad el importe que viene en el fichero de certificaciones, pero no calcula de serie las comisiones escalonadas por tramos. Cada empresa pacta sus escalones y eso hoy se resuelve como desarrollo a medida o calculándolo fuera con la API. Si tu modelo de comisiones es muy escalonado, dímelo antes de empezar y lo vemos.
La comercializadora vende energía y suele apoyarse en una red de colaboradores o agentes a los que liquida comisiones. El asesor energético independiente trabaja por su cuenta, lleva su propia cartera y cobra de una o varias comercializadoras. El primero tiene un problema de red; el segundo, de cartera.
Importar el fichero de certificaciones y cruzarlo por CUPS con lo vendido, llevar los estados de cada contrato con sus importes, sacar el panel por colaborador y periodo, y controlar quién ve qué: el agente debe ver el estado de sus contratos sin acceder a las comisiones.
Menos cosas y mejor hechas: la ficha del cliente con CUPS, potencia, tarifa y comercializadora, el aviso de renovación antes de que venza, y los documentos del cliente guardados donde toca. No necesita liquidar a nadie porque no tiene red debajo.
Sí, siempre que la herramienta soporte después la parte de red: colaboradores, permisos y liquidaciones. Lo que suele fallar al crecer no es la gestión de clientes, es el cuadre de comisiones cuando entran agentes por debajo.
Para llevar clientes y visitas, sí. Se queda corto en lo específico del sector: usar el CUPS como clave para cruzar el fichero de certificaciones, registrar retrocesiones en negativo y avisar de renovaciones de contrato. Eso o lo trae la herramienta o acabas en una hoja de cálculo paralela.
Dime cómo trabajas hoy y con qué compañías, y te digo cuál de las dos configuraciones te encaja. Si es la sencilla, mejor para ti.